David Ricardo, “la Teoría de la Ventaja Comparativa”

Ricardo y Malthus fueron contemporáneos y trabajaron en desarrollar las ideas presentadas por Adam Smith.
David Ricardo (1772-1823) comenzó a trabajar con 14 años en la Bolsa de Londres. Se especializó en los valores públicos, y a sus 40 años ya tenía una fortuna respetable. Tras leer a Adam Smith comenzó a publicar sus ideas sobre el tema del dinero.
En 1817 aparecieron sus “Principios de economía política y tributación”. Este libro le situó como el principal analista económico de su tiempo. Cuando entró como diputado en el Parlamento se le consideró como el profesor en economía de la Cámara de los Comunes.
Ricardo señaló el trabajo como común denominador crucial en todas las líneas de producción y apoyó el libre comercio de los productos agrícolas, desarrollando la “Teoría de la ventaja comparativa”: comparando las cantidades del factor trabajo necesario para obtener los bienes en distintos países. Cada país podría especializarse en la producción de aquel bien en que tuviera una ventaja comparativa.
Estaba claro que para Inglaterra sus intereses nacionales mejoraban cuando las importaciones se concentraban en productos agrícolas, ofreciendo a cambio las manufacturas británicas. Ricardo abogaba por la abolición de las Leyes de Cereales (proteccionistas de los terratenientes ingleses y su producción de trigo)
Este comercio internacional requería de un sólido sistema financiero. Según Ricardo, el sistema monetario nacional debería regularse para evitar la desorganización de la división internacional del trabajo.
La emisión (fabricación) de billetes en un país amenazaba su posición comercial. Más dinero con los mismos bienes suponía un aumento de los precios…luego las exportaciones serían menos competitivas y las importaciones más atractivas.
Ricardo apostó por una alternativa “bullonista” y mantuvo que la oferta monetaria interna debería ajustarse estrictamente con la reserva de oro del país.
En una forma embrionaria, David Ricardo resumió la teoría del patrón –oro.
Al final de su vida, y a pesar de haber criticado duramente a los terratenientes, Ricardo invirtió en tierras la mayor parte de su fortuna.
Mark de Zabaleta
www.markdezabaleta.es

http://markdezabalet.blogspot.com

www.markdezabaleta.com

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.